QUIERO VENDER UN PISO ALQUILADO EN LOS REMEDIOS

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Vender un piso alquilado en Los Remedios es una situación que puede ser un poco más compleja de lo que creemos. Actualmente, la subida de las hipotecas y las restricciones de aumento del alquiler han empujado a muchos propietarios a acariciar la idea de vender. 

El diferencial que solía ser positivo para el propietario con beneficios económicos constantes, cada día se hace más cuesta arriba. Como no lo hacía desde hace un par de décadas, el Euribor se ha incrementado a tal punto que supera los cánones de alquiler. Asimismo, la imposibilidad de trasladar este aumento al inquilino por las limitaciones del precio de alquiler ha complicado aún más el asunto.

Consecuentemente, muchos propietarios se han visto en la necesidad de vender sus pisos en Los Remedios como una salida lógica. Adicionalmente, la llegada a la edad de jubilación de algunos propietarios les ha hecho pensar en la venta como una forma de rentabilizar su inversión.

En un mercado inmobiliario como el nuestro, vender es el menor de los problemas pues hay una creciente demanda por pisos en Los Remedios. Sin embargo, vender un piso alquilado en Los Remedios puede ser un factor que retrase la venta por diferentes razones. Para quienes buscan comprar un piso en Los Remedios para mudarse de forma inmediata, la presencia de inquilinos puede ser decisiva. Este tipo de compradores tienden a descartar los pisos ya alquilados pues no resuelve sus necesidades.

No obstante, existen diferentes tipos de compradores a los que este hecho no representa ninguna barrera. De hecho, para el comprador ideal, los inquilinos son un punto favorable. Todo se resume al hecho de encontrar este tipo de compradores, veamos 3 escenarios para vender un piso alquilado en Los Remedios.

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Escenario 1: Vender un piso alquilado al inquilino

Ofrecer el piso al inquilino es la primera opción a la hora de vender un piso alquilado. De hecho, la Ley de Arrendamiento Urbano señala que no puede excluirse dentro del proceso de venta y se le debe notificar que se iniciará un proceso de venta. El artículo 25 de la ley establece lo que se denomina el “derecho de tanteo”. Es decir, el derecho preferencial del inquilino de ser la primera opción entre los compradores.

Desde el punto de vista práctico, vender un piso alquilado es la opción más sencilla y la que suele cerrarse de forma más rápida. El inquilino puede gestionar la compra de forma directa con el vendedor, lo que ahorra los tiempos de exposición del piso. La selección de compradores, los plazos de solicitud y proceso de las hipotecas se suelen acortar cuando el comprador es el inquilino.

Adicionalmente, vender un piso alquilado le ahorra al propietario la tarea de mostrar el piso, hacer reformas o acondicionar el piso para venderlo. En algunos casos, el casero que ahora es vendedor ni siquiera tiene que visitar el piso. Pero, la venta de un piso alquilado al inquilino no es la operación más común. Para muchos inquilinos, comprar el piso no está en sus opciones por diferentes razones económicas, familiares o de vida.

Si el inquilino declina la opción de compra, se le debe notificar el inicio del proceso de venta a terceros. Por lo general, el inquilino tiene un plazo de 30 días para responder a la oferta y de 180 días para hacer la desocupación. La recomendación de los especialistas inmobiliarios es que todas las notificaciones se hagan por escrito para dejar constancia. Si el comprador no es el inquilino, se abren dos alternativas diferentes, veamos.

Opción 2: Esperar a la desocupación para vender un piso alquilado

Como habíamos dicho, si el inquilino no es el comprador, puede suponer un inconveniente en términos de tiempos. Ofrecer el piso con el inquilino dentro puede ser difícil pues la visita al piso y otros procesos de venta pueden complicarse. Un inquilino está amparado por la ley y puede negarse a abrir la vivienda para recibir visitas de posibles compradores. Esto, como es de suponer, complica la posibilidad de venta, pues el proceso de ver el piso y ofrecerlo son bastante limitadas.

Sin embargo, dependiendo de los acuerdos a los que se puedan llegar con los inquilinos, se puede arreglar un día de visitas de mutuo acuerdo. Algunos inquilinos acceden a abrir las puertas del piso por un tiempo determinado para que posibles compradores puedan ver la propiedad. Pero, por supuesto, esto queda sujeto a la voluntad del inquilino y es una limitación negativa para cerrar la venta de un piso alquilado.

El inquilino está en su derecho de negarse a colaborar en el proceso de venta y no necesita justificarlo. Por lo tanto, vender el piso puede tener que posponerse hasta que la propiedad esté completamente desocupada. Esto puede ser hasta el final del contrato o cuando el inquilino se haya ido del piso.

De la misma forma, aún con el piso desocupado la venta puede no iniciarse de inmediato. En algunos pisos hay que descontar el tiempo de reformar y reparar los daños que pueda tener el piso. Además de los gastos de dinero, estos trabajos consumen tiempo valioso que puede ser inconveniente para algunos vendedores. No obstante, hay una tercera opción que no implica que el inquilino tenga que desocupar y aún así vender un piso alquilado en Los Remedios. Esta es una opción que cada día gana más adeptos.

Opción 3: Venta a un inversor 

Comprar un piso para alquilarlo es una inversión segura, con ingresos pasivos y continuos que es bastante atractiva para muchos inversores. Hoy en día hay una amplia red de inversionistas que buscan propiedades en Los Remedios como plan de negocios.

Los Remedios es un mercado muy apetecido para muchos inversores quienes buscan un barrio de revalorización continua como el nuestro. Aquí, los inversionistas encuentran un mercado inmobiliario al alza con una demanda que supera a la oferta. Esto garantiza que los pisos se alquilan de forma rápida y que a la hora de vender, se pueden obtener rendimientos positivos sobre la inversión.

Por esta razón, vender un piso alquilado a un grupo de inversión inmobiliaria es cada día más viable. Para estos, que el piso esté ya alquilado es una ventaja pues les exime del proceso de oferta y selección de inquilinos. Además, para estos inversores, que el inquilino se quede en el piso elimina los gastos de reformas o adecuación del piso, lo que se suma a las ventajas comerciales.

Sin duda, de todas las opciones, esta es la que mayores niveles de rentabilidad ofrecen para comprador, vendedor e inquilino. Encontrar este tipo de compradores no es imposible pero requiere de la asesoría de agentes inmobiliarios  especializados en el mercado de Los Remedios.

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